Me gustaría contarles lo mucho que disfruté de mi estancia en el campamento Orchard Hill el verano pasado. No hay palabras para describir lo mucho que me divertí y todo lo que aprendí. Me permitió hacer nuevos amigos, participar en deportes y otras actividades, pero también acercarme más a Dios y a sus enseñanzas. Me encantaba cómo cada mañana íbamos a la sala de oración para escuchar música espiritual y aprender sobre Jesús. En general, me lo pasé muy bien en el campamento y espero volver a ir este año.